En Delhi hay dos barrios separados por un muro. En uno de ellos está el distrito de Tecnología de la Información y en el otro se encuentra una barriada pobre. El profesor Sugata Mitra colocó un ordenador en la parte del muro que daba al barrio marginal y lo conectó a internet. Era el principio de su proyecto Hole in the Wall, con el que pretendía responder a la pregunta: “¿Pueden los niños aprender a usar un ordenador por sí mismos?”.
La respuesta se contestó al instante. Los niños fueron los primeros en acercarse y, al tiempo, Mitra vio que habían aprendido solos a navegar por la Red.
Hay lugares en el mundo en los que el acceso a la educación es inexistente. Pero un hecho que de entrada podría parecer un límite se puede convertir en el punto de partida de una opción jamás pensada antes. Y así lo vio Sugata que, desde entonces, está convencido de que la ausencia de un profesor, e incluso un mal docente, deberían ser sustituidos por una máquina.
El indio especializado en tecnología de la educación está convencido de que los niños pueden aprender solos si disponen de un ordenador y, además, se enseñan los unos a los otros. Los niños saben que la colaboración es la mejor forma de progresar.
Vía: Brand Life